Pide siempre el RAW!!

Category : Diseño

El formato Raw, cuya traducción literal del inglés al castellano significa crudo, es un formato de archivo digital de imágenes que contiene la totalidad de los datos de la imagen tal y como ha sido captada por el sensor digital de la cámara fotográfica.

Los archivos RAW se conocen también como negativo digital.  El formato generalmente lleva aplicado compresión de datos sin pérdida de información. Debido a que contiene la totalidad de los datos de la imagen captada por la cámara y una mayor profundidad de color (por lo general 36 a 48 bits/píxel), sus ficheros tienen un tamaño de archivo muy grande, a pesar de que, generalmente, usan compresión.
Las cámaras profesionales y semiprofesionales ofrecen por lo general la opción de grabar imágenes en este formato, además del formato JPG y eventualmente otros. También algunas cámaras compactas de gama alta ofrecen esta posibilidad.
Utilidad y usos comunes

Si disparamos dos fotos del mismo motivo, una en JPG con baja compresión de datos (alta calidad) y otra en RAW, seguramente se verá mejor la tomada en jpg: tendrá mayor nitidez/enfoque, mejor contraste, mejor iluminación y los colores aparecerán mejor representados. Esto es debido a que una cámara digital suele aplicar distintos filtros digitales para mejorar la imagen.  Sin embargo, el formato RAW nos muestra la foto tal y como el sensor la capturó, sin ningún filtro de mejora. Se verán colores más neutros, menos saturados, un enfoque más blando y una iluminación que dependerá de la exposición que hicimos, más visiblemente sobre o subexpuesta si fuera el caso.
Sin embargo, una foto en jpg, al estar en modo RGB tiene 24 bits/píxel (8 por canal) frente a los 30 a 48 bits/píxel (10 a 16 por canal) que suele contener la imagen obtenida al revelar el archivo RAW. Los 24 bits del RGB serán suficientes para ver toda la gama de colores posibles, pero serán claramente insuficientes cuando queramos realizar ciertos ajustes a la imagen (iluminación, corrección de tonalidades, etc.).
Por otro lado, una imagen en formato RAW, aunque en apariencia parezca más pobre, contiene muchísima más información y será muy manipulable al ajustar luces y colores. Comparado con JPG, el problema es su tamaño, ya que ocupa sensiblemente más que su equivalente en jpeg. Comparado a formatos de archivo con compresión de datos sin pérdida de información como TIF o PNG, el problema se reduce a la necesidad de “revelarla” antes de poder procesarla normalmente para cualquier uso.
Conclusión:  Pide siempre el Raw!!!

Fuente: Wikipedia