“En sus tintas” Calamares pusieron punto final a Galería Animal

Category : Arte

Animal,  precursora del boom de las galerías en Alonso de Córdova cerró un largo capítulo de más de 10 años de exposiciones. Esta vez, mostrando papeles privados de un arquitecto y de un publicista.
Un particular olor a tinta invade los espacios de la Sala Dos de la galería.  En lo alto, colgado desde el techo, un calamar gigante vigila con su gran ojo azul y  da la bienvenida a la explosión de color que se avecina. Un clarinete, interpretado lúdicamente por Fernando Palma, hace el contrapunto melódico desde un rincón de la sala, frente al centenar de dibujos y pinturas sobre papel.

Gonzalo Martínez de Urquidi y Andrés Urrutia, arquitecto y publicista respectivamente,  han sacado a la superficie una diversidad de formas expresivas que incluyen estudios sobre figura humana, personajes fantásticos y rostros mitológicos,  retratos y autoretratos, con reminiscencias modernas aplicadas en coloridos trazos y manchas a chorro de tinta desprendida de sus cefalópodos.

Los trabajos son estudios, reflexiones creativas cotidianas, acumuladas a lo largo de los años. En el caso de Martínez, éstas nacen mientras trabaja, habla por teléfono o maquetea sus proyectos, coloreando permanentemente sobre papel, uniendo reflexiones y dando forma a una fauna de seres extraordinarios que parecen provenir del fondo del mar o tal vez del espacio. Lo acompaña con citas poéticas y textos sin otra pretensión que servir de ayuda-memoria. El resultado posee fuerza y es de una originalidad prodigiosa.
Urrutia en cambio parece estar boceteando todo el rato. Nada es definitivo, como si el compromiso fuera hacer y seguir. Hay diversidad y también ideas recurrentes, que avanzan de un papel a otro en ritmos sutiles, como un “story board” que no cierra la historia sino que abre nuevos caminos y deja pistas -esa pareja humana que aparece aquí y allá- que se perciben mejor en el conjunto.
El montaje y la curatoría es obra de la talentosa Catalina Correa, quien logra armar y dar coherencia a la fusión de estos calamares con simplicidad e inteligencia, presentando una propuesta fresca y muy alegre.  Las paredes y el suelo se unen para desplegar el guión, y la muestra se incorpora perfectamente en la trayectoria de creatividad y vanguardia que impulsó siempre Galería Animal.
Con este capítulo, la historia llega a su fin debido a la nueva orientación de la sala de arte: “Todo está bien, todo funciona, pero a pesar de eso sentimos que debemos hacer un cambio. Nos trasladaremos al edificio de la ex galería Tomás Andreu, la primera galería que se construyó en Chile hace 20 años, espacio que se adapta perfectamente a nuestros nuevos propósitos: una sala de colección o galería de obras”,  dice Andreu.
El fin de la Animal también deja una interrogante para “los calamares”, una cofradía de viejos amigos, de diversas profesiones y múltiples inquietudes reflexivas que, por años, se han reunido cada sábado en la mañana en el café de Galería Animal, a conversar sobre poesía, imaginación y humanidad, sin otra motivación que soñar con tomarse el poder y transformarlo todo.
Galería de Imágenes “Calamares en la Animal”: